Fiducia de Inversion

En la Fiducia de Inversión, el cliente (fideicomitente) le entrega a la Sociedad Fiduciaria es decir, al fiduciario, una suma de dinero para que la invierta en títulos; el beneficio puede ser para el cliente o para el beneficiario que ha sido designado. Cabe destacar que existen dos tipos de fiducias de inversión como lo son:

Fideicomisos de inversión con destinación específica: Son aquellos en los cuales el cliente (fideicomitente), le entrega una suma de dinero a la sociedad fiduciaria, esta suma de dinero debe ser administrada con la finalidad principal de inversión o colocación en cualquier título de acuerdo con las instrucciones que el cliente (fideicomitente) fijo en el contrato de fiducia. En este tipo de Fiducia de inversión, la destinación de los recursos la defines únicamente el cliente (fideicomitente) y no la Sociedad Fiduciaria.

Administración de inversiones: Este tipo de fiducia de inversión se lleva a cabo en los fondos mutuos de inversión. Es decir que implica una administración colectiva de todos los trabajadores que están inscritos a estos fondos. Sin embargo, la Sociedad Fiduciaria mantiene una total separación jurídica entre los recursos de cada persona.

Portafolio Independientes: Ofrecen experiencia y asesoría en el manejo de los recursos del cliente para la conformación de portafolios de inversión de acuerdo a sus necesidades.

Fideicomiso de acuerdo de accionistas: Consiste de un fideicomiso cuyo objetivo es administrar las acciones de una empresa según lo establecido en un Acuerdo de Accionistas, asegurándose que lo pactado en este se cumpla. El patrimonio está compuesto por las acciones de la empresa, las cuales son cedidas por un grupo de accionistas. Asimismo, estos accionistas o quienes ellos definan conforman un comité cuyas decisiones son reguladas por el acuerdo e instruye a La Fiduciaria cómo administrar el patrimonio.

Fideicomiso de patrimonio familiar: Es una estructura similar al fideicomiso de acuerdo de Accionistas, ya que se administran las acciones de titularidad de un grupo familiar en una o varias empresas en beneficio de los accionistas (el grupo familiar). El objetivo de la estructura es mantener el patrimonio familiar unido (como un solo paquete accionario) y asegurarse que los herederos de los accionistas iniciales se beneficiarán del fideicomiso sin tener que recibir las acciones, es decir, solo recibirán los derechos fideicomisarios de la operación (no hay retorno del patrimonio) y, por lo tanto, estos herederos no podrán disponer de las acciones.